Señala que en los últimos quince años y bajo el lema “Montevideo, ciudad de tursimo” se ha tratado de sacar mejor partido de los dones con que la naturaleza la ha favorecido. Destaca el papel del Municipio en esa labor, mencionado la mejora en las ramblas costaneras, el arbolado, los parques públicos, la sustitución de los antiguos pavimentos por pavimentos de hormigón u asfalto, mientras que por el lado de la iniciativa privada la respuesta no ha sido la misma, salvo la creación de un barrio nuevo, Pocitos. Reconoce que no alcanza con la mejora edilicia, y que quedan problemas graves por resolver: el problema del tráfico y la urbanización. Y no alcanza tampoco con la mejora material, para el turista es importante la “fisonomía social” del país que visita, que para el articulista se traduce en una sociedad “culta y amable”, por lo que concluye “no hay que olvidar que paralelamente a esta conquista de los valores materiales edilicios, debe irse también operando la evolución integral hacia un eatado que sea para todos la más completa expresión de nuestro progreso”. “Descriptores: turismo”